Tiempo: 1h 30'
Dificultad: media
6 personas
Estilo: española
En primer lugar comenzamos preparando la mousse de fresa.
Trituramos las fresas. Si queréis quitarles las pepitas, podéis colarlas (yo no lo hice). Vertemos las fresas trituradas en una pequeña olla y las calentamos junto con la gelatina. Removemos bien y calentamos un poco, hasta que la gelatina quede bien disuelta y no se formen grumos. Removemos durante unos 5 o 10 minutos.
Quitamos del fuego y dejamos que enfríe. Nos interesa que las fresas cuajen un poco. Si queréis acelerar el proceso, podéis meterla en la nevera, pero en este caso procurad que no cuaje del todo. Si las fresas se endurecen demasiado, luego nos resultará difícil mezclarlas con las claras y la nata.
Montamos las claras con 30 gramos de azúcar glass. Reservamos.
Montamos la nata con 60 gramos de azúcar glass. Para montar la nata, comenzamos a batir a baja velocidad. Cuando la nata suba, añadimos el azúcar y seguimos batiendo a máxima velocidad hasta que endurezca. Reservamos.
Continuamos preparando el bizcocho. Antes, una advertencia: si habéis puesto la fresa con gelatina en el frigorífico, echadle un ojo de vez en cuando para que no se os cuaje demasiado. En caso contrario, os resultará más difícil mezclarla con la nata y las claras.
Precalentamos el horno a 175 ºC.
Separamos las claras de las yemas.
Batimos las yemas con el azúcar y el azúcar avainillado hasta que obtengamos una mezcla espumosa. A continuación añadimos la harina y las avellanas, que habremos triturado previamente.
Montamos las claras a punto de nieve (puedes consultar cómo montar las claras a punto de nieve). Una vez montadas, integramos las claras con nuestra mezcla de yemas, harina y avellanas. Integramos utilizando movimientos envolventes. Si os resulta difícil integrar las claras con la mezcla de harina, podéis utilizar la batidora. La ventaja de no usar batidora es que el bizcocho será más esponjoso.
Vertemos la mezcla sobre un molde pequeño previamente engrasado (yo utilicé uno de 12 cm. aproximadamente) e introducimos en el horno durante 25 minutos. Podemos comprobar si el bizcocho está hecho pinchando un cuchillo o una brocheta en el centro. Si sale seco, el bizcocho está hecho.
Antes de desmoldar, dejamos que enfríe un poco.
Continuamos preparando la mousse. Cogemos la fresa con gelatina, que ya nos habrá cuajado un poquito (recordad que la dejamos para que templara, o bien la metimos en la nevera) y la mezclamos con la nata.
Vertemos las claras que habíamos montado sobre la preparación anterior.
Mezclamos utilizando movimientos envolventes, hasta que todo esté integrado. Ya tenemos nuestra mousse de fresa, lista para ser utilizada.
Con las cantidades que os indico para la mousse, deberíais de tener más que de sobra para la tarta y para, al menos, dos copas de mousse. Está muy buena, ya me contaréis.
Ahora montaremos la tarta.
Desmoldamos el bizcocho, si no lo habíamos hecho antes. Lo cortamos en cuatro planchas: es decir, le hacemos tres cortes en horizontal. Ponemos mousse encima de la primera plancha y cubrimos con otra. Repetimos este proceso con todas las planchas de bizcocho. Repartimos las mousse por arriba y por los laterales del bizcocho y aplanamos con una espátula.
Para decorar con chocolate, rallamos con un pelador de patatas las onzas de chocolate y creamos virutas.
Repartimos las virutas por los laterales del bizcocho y también por la parte superior, según nos guste.
Buen provecho.
Tiempo: 45'
Dificultad: fácil
Personas: 4 pers
Estilo: española
Tiempo: 1h
Dificultad: fácil
Personas: 8 pers
Estilo: española
Feed de recetas
Suscríbete a todas las recetas que los usuarios añaden a KukersKukers © 2013 · ¡Tenemos un Blog!